Web corporativa y comercial para setentaynueve, apicultura familiar de Tiedra: tienda online de miel y apicosmética, y un gestor de reservas para las experiencias de apiturismo.
setentaynueve es miel cruda artesana de Tiedra, en Valladolid, con premios nacionales e internacionales. Empezó siendo la afición de un padre por la apicultura y hoy la llevan dos hermanos ingenieros.
Y ese detalle —que sean ingenieros— explica bastante bien por qué el encargo no era «una web bonita de miel».
Una empresa así vende de tres formas que no se parecen en nada:
Meter las tres en la misma plantilla es el error que hace que ninguna funcione.
Adaptada no quiere decir «que se ve en el móvil». Quiere decir que en el móvil se compra: fichas que se leen sin ampliar, un carrito que no pide veinte datos y un proceso que aguanta a alguien comprando desde el sofá.
Buena parte de la venta de un producto gourmet ocurre ahí, no en un escritorio.
Clásica, ecológica, preparados y apicosmética. Cada una con su lógica: el ecológico se justifica con certificación, la apicosmética se explica porque el comprador no espera encontrarla en una marca de miel.
Esta es la parte que no lleva una tienda estándar. Una experiencia no es un producto con stock: es una fecha, un aforo y un grupo de personas que aparecen ese día en el campo.
Hace falta que el visitante vea qué días hay y cuántas plazas quedan, que reserve sin llamar por teléfono, y que del otro lado quede todo ordenado sin llevar la agenda en la cabeza.
Un tarro de miel es una venta. Una visita es otra cosa: alguien pasa una mañana viendo de dónde sale lo que compra.
Esa persona ya no vuelve a comparar precio con la miel del supermercado. La experiencia no compite con el lineal: lo desactiva. Por eso las reservas merecían tanto trabajo como la tienda.
Si haces un producto de origen y además puedes enseñarlo —bodega, quesería, almazara, colmenar, granja—, tienes dos negocios y no uno.
La web tiene que servir a los dos: vender el producto y llenar las visitas. Y son dos mecánicas distintas, no la misma con otro botón.
Te llamamos, vemos cómo facturas hoy y te lo dejamos montado. Sin permanencia.
Te contestamos en 24-48 h. Una persona, no un correo automático.