Medgón y Comercial Amos son el mismo grupo, y cada una necesitaba algo distinto.
Para Medgón desarrollamos sus soportes comerciales. Para Comercial Amos, que es empresa suya, la web.
Por qué no se le hace lo mismo a las dos
Es el error que se comete siempre con un grupo: aplicar la misma receta a todo lo que lleve el mismo apellido.
Pero una empresa que vende por comercial y otra que vende por catálogo no se parecen en cómo llegan al cliente:
- Si vendes con comerciales, el material tiene que funcionar en la mano, delante del cliente, apoyando a alguien que está hablando. Ahí lo que hace falta no es una web: son soportes que resistan una visita.
- Si el cliente te busca antes de llamarte, lo primero que ve es la web, y ahí se juega si hay conversación o no.
Encargar web a las dos habría sido más fácil de vender y peor trabajo.
Los soportes comerciales, que están infravalorados
Un buen soporte comercial hace algo que ninguna web hace: ordena la conversación.
Cuando un comercial enseña un documento bien construido no está enseñando información, que esa se la sabe: está marcando el orden en que se cuentan las cosas, y evitando quedarse en blanco delante de un cliente difícil.
Por eso importa que salga de una agencia y no de una imprenta. Una imprenta imprime lo que le mandes. El trabajo real está en decidir qué va en cada página y por qué.
La ventaja de llevar el grupo entero
Cuando el mismo equipo trabaja las dos marcas, se parecen sin ser iguales. Se nota que son familia y cada una conserva lo suyo. Y de paso, no hay que explicar la empresa dos veces.
Lo que se lleva de aquí un grupo con varias sociedades
Antes de decidir qué se hace, decide cómo vende cada una. Si una vende visitando y otra vende siendo encontrada, no necesitan lo mismo, aunque compartan dueño y logotipo.