Evans alquila y vende autocaravanas en diez delegaciones repartidas por España. Alicante, Asturias, Barcelona, Ciudad Real, Fuerteventura, Galicia, Lleida, Sevilla, Vic y Zamora. Diez sitios, diez flotas, diez calendarios y un solo cliente que quiere saber si el vehículo que le gusta está libre el puente de mayo.

Nosotros construimos el programa que lo sostiene todo. Entero.

El problema no era la web. Era el calendario.

Un alquiler de autocaravanas parece un negocio de vehículos y en realidad es un negocio de fechas. Cada vehículo es una unidad única: si está alquilado del 3 al 10, no hay otro igual detrás. Multiplica eso por una flota repartida en diez delegaciones, cada una con su responsable, sus altas y sus bajas, y la hoja de cálculo se rompe sola.

Lo que hacía falta no era una web bonita con un formulario de contacto. Era un sistema que supiera, en tiempo real, qué hay libre, dónde y a qué precio.

Qué construimos

Un desarrollo a medida completo, con tres caras distintas mirando a tres personas distintas.

La parte pública: reservar de verdad, no pedir información

El visitante elige fechas y delegación y ve lo que hay disponible con su tarifa. No manda un correo esperando respuesta: reserva.

Ese salto —de «solicitar información» a «reservar»— es el que cambia la cuenta de resultados de un negocio de temporada. Cada hora que un cliente espera una respuesta es una hora en la que está mirando a la competencia.

El panel de delegaciones: cada una gestiona lo suyo

Cada delegación entra y gestiona su propia flota: qué vehículos tiene, cuáles están disponibles, cuáles en mantenimiento, qué reservas entran.

Es la parte que más se nota por dentro. Sin ella, la central se convierte en un cuello de botella y alguien acaba llevando el control de diez delegaciones en un Excel que solo entiende esa persona.

El área de cliente: sus reservas y sus pagos

El cliente entra, ve sus reservas y gestiona los pagos. No tiene que llamar para preguntar cuánto debe ni cuándo sale.

Esto no es un lujo: es el trabajo administrativo que deja de hacerse por teléfono.

Y detrás, la administración

La gestión administrativa completa del negocio, que es la parte que nadie enseña en una web pero es la que sostiene la empresa cuando entran treinta reservas en un fin de semana de agosto.

Por qué este proyecto explica bien lo que hacemos

Podríamos haberle vendido a Evans una web y unas campañas. Habría sido más fácil de facturar y más difícil de defender.

Lo que hicimos fue lo otro: sentarnos, entender cómo funciona de verdad un alquiler de autocaravanas con flota repartida, y traducir eso a una arquitectura que un equipo técnico pudiera construir sin ambigüedades.

Programadores hay muchos. Saber qué hay que construir es lo difícil, y es exactamente lo que este proyecto pedía.

Qué te llevas de aquí si tu negocio se parece

Si gestionas unidades únicas con calendario —vehículos, salas, equipos, alojamientos, maquinaria— y tienes más de un punto físico, tu problema es el mismo que el de Evans aunque vendas otra cosa.

Y casi siempre se resuelve igual: un sistema que sepa qué hay libre, quién lo gestiona y quién ya lo ha pagado.

¡Te llamamos!